MUNICIPIO DE QUIBDO

LA CIUDAD DE QUIBDO

 A orillas del majestuoso Atrato se yergue con aire de reumática evocación capital del Chocó, orgullosa de su ayer glorioso y empeñado hoy en la forja de su porvenir de mejores perspectivas para los destinos de su laboriosa y noble sociedad.

 

Historiadores de reconocidos méritos afirman que esta ciudad, capital del Departamento del Chocó, fue fundada en 1.654 por los jesuitas FRANCISCO DE ORTA Y PEDRO CACERES la población a la que ellos denominaron citará, ocupa un sitio alto, aunque siempre sobre la margen derecha del río Atrato.  Pero esta desapareció a consecuencia de un voraz incendio a juzgar por los restos de guayacanes y otros materiales que se encuentran calcinados en el lugar que la tradición señala como el de la fundación.

 

Posteriormente en el año 1.690, don MANUEL CAÑIZALES, natural de la provincia de Antioquia y minero de profesión, construyó una rústica vivienda en el perímetro que hoy ocupa la ciudad, dominio entonces de   poderosas   tribus    Chocoanas gobernadas por los Caciques GUASEBA Y QUIBDO. Gracias a las estancias mineras de sus cercanías, ya en 1.702 se distingue como “población”, según acta levantada por el colonizador español FRANCISCO BORRER, documentos que firmaron vecinos, en el cual apareció el poblador con el nombre de SAN FRANCISCO DE QUIBDO.

 

CITARA o QUIBDO, apareció por primera vez con su carácter de la Nueva Granada que el Cartográfico GABRIEL AMBROSIO DE LA ROCHE, alineó para la Secretaria de Guerra y Mina de España en el año de 1.804.

 

Dentro la legislación Colombiana citó por primera vez a CITARA o QUIBDO, en el orden administrativo, en la reunión del 8 de octubre de 1821 que dividió el territorio en siete departamentos, con clara y expresada manifestación de que la provincia del Chocó formada por NOVITA Y CITARA.

 

Se anexaría al Departamento del 25 de julio de 1824, el congreso de Colombia dividió el territorio en 12 departamentos, uno de ellos el del Cauca, con cuatro provincias, entre las cuales se encontraba la del Chocó, seccionada a su vez en cuatro cantones, el primero era el del Atrato, con cabecera en Quibdó.

 

Esta disposición nacional fue sancionada por el general FRANCISCO DE PAULA SANTANDER, como vicepresidente de la república encargado del poder Ejecutivo.

 

En virtud de la ley 31 del 3 de noviembre de 1943, la nación se asoció a la celebración del tercer centenario de la fundación de Quibdo; pero hasta ahora no hemos sabido con base en que documento histórico se citó el 11 de diciembre como día clásico del acontecimiento.

 

A pesar de su estratégica y envidiable posición a la orilla de la mejor arteria navegable del país, su progreso, que en un principio fue vertiginoso por haber sido el centro de la roca zona aurífera del Atrato, se tomó hasta llegar al estancamiento a raíz de la crisis financiera de 1929, cuando las transacciones metalíferas, base de progreso, se vieron sensiblemente disminuidas por la baja vertical de los precios de los metales preciosos en el comercio internacional.

 

En los últimos años, y gracias a la construcción de la carretera Quibdo –Bolívar y el moderno aeródromo de la ciudad, su desarrollo y progreso vienen siendo notorios, con un activo comercial y una población en permanente aumento.  La capital del Departamento del Chocó se va convirtiendo en una ciudad moderna con muchos servicios públicos de alcantarillado y acueducto, con el mejoramiento y modernización de las viviendas, con la construcción de hoteles, teatros y confortables planteles educativos, al igual que amplio y bellos templos para el culto religioso.  Se ha iniciado la pavimentación de sus principales calles y próximamente se dará comienzo a la construcción del malecón, obra destinada al saneamiento y embellecimiento de la ciudad.  Precedentes de distintos lugares del país llegaron familias enteras a establecerse en la ciudad, que siempre han gozado de justificada fama por hospitalidad de sus habitantes, el respeto y tolerancia por las opiniones y manera de pensar de sus moradores.

 

En el año de 1788 la población de SAN FRANCISCO DE QUIBDO, sumaba un total de 2914 habitantes, incluyendo sus veredas; en el censo de 1938 figuró el municipio con 30.000 habitantes y con su capital, y el censo de 1951 dio una población de 35.364 habitantes para el municipio, 9.013 para la ciudad.  Hoy  Quibdo pasa de los 200.000 habitantes, y se calcula que dentro de algunos años será  de las más importantes ciudades del país, cuando se construya la carretera de Bahía Solano y se inicie el tránsito por la carretera Panamericana.

 

El Departamento del Chocó en orden cronológico y político-administrativo es el décimo-quinto de Colombia, Chocó en dialecto “catio”, según el académico Antioqueño Dr. Samuel Arturo Meza y Posada- significa TORTOLA.  Esta ave existe en las riñonadas de la selva y su canto agorero reproducen clásicamente un lamento “Al Chocó”.

 

“La cruz y la espada” de la conquista Española destronó la sede de la nobleza de los Caciques Citará y Quibdó, en memoria de este último lleva su nombre la ciudad capital.  La raza de Negros invadió el territorio de los aborígenes: Chocoes, Citaraes,  Cunas, Murindoes y Noanamaes, donde la raza de Nigeria se adueñó del patrimonio prehistórico de este jirón de la patria, formando un núcleo etnológico que representa las tres cuartas partes de la población.

 

Por mandato de la ley Octava de 1812 este territorio fue segregado del Estado soberano del Cauca.  Del Clan democrático nació su prestigio administrativo con el nombre de INTENDENCIA NACIONAL DEL CHOCO.  En el año de 1906 su primer gobernante respondió al nombre de Militar General Enrique M. Palacios.

 

En el año de 1908 pasó por primera vez al mosaico de los Departamentos, bajo el gobierno del presidente general Rafael Reyes.  Su primer mandatario fue el ilustre Chocoano don Eduardo Ferrer;  pero escaso de rentas y quizás por la cruzada decadente de su personal político – administrativo, guardó sus títulos para el futuro, hasta el tiempo en que una  playa de hombres sucesores de Mallarino, Holguines, Jorge Isaac, Cesar Conto y Carrasquilla, gestado también de sus entrañas, midieron su leal saber y entender con los diestros estadistas, escritores, guerreros y paladines de Colombia y le sacudieron sus empolvados vestiduras de paradas.

 

Su nueva rubro fue conferido por disposición de la ley 13 de 1947,  sancionado por el primer Magistrado de entonces, Dr. Mariano Ospina Pérez.

 

El Chocó con una superficie de 47.000 Km2, se dividen en tres regiones y veintiséis (26) municipios, así:

 

Región del Atrato: Quibdo, Lloró, El Carmen, Bagado, “Cuna del ex ministro de Justicia Dr. Eliécer Arango”, Río sucio, Rio Quito, medio Atrato y Acandí.  Este ultimo sobre el mar Caribe.  Región del San Juan: Istmina, Condoto “centro platinífero”, Sipí, Tadó, San José del palmar, Nóvita “nombre de la antigua capital del Chocó, provincia del Estado soberano del Cauca” Unión Panamericana, cantón del San pablo, Litoral del San Juan.  Región del Pacífico y sobre esta hermosa costa: Nuquí, Juradó, Pizarro, alto y medio Baudó.  El último censo arrojó 131.000 habitantes y su densidad de población es de 2.8.

 

Esta situado en el ángulo noroeste de la Antioquia del sur.  Además de su invaluable riqueza forestal, sus grandes yacimientos de Oro, platino y petróleo, poseen dos arterias fluviales: la del San Juan que va al pacífico y la del Atrato que va hasta el golfo de Urabá; a donde arribó Cristóbal Colón en su cuarto viaje.  En estos cauces se mezcló la sangre heroica de TOMAS PEREZ, y otro tantos patriotas decapitado por el Coronel Julián Bayer, secuaz del pacificador Pablo Morillo.  Ostento el blasón de SANTA MARIA LA ANTIGUA DEL DARIEN, como la primera heráldica de América, expedida por el rey de España (símbolos de las fuerzas de la Policía Nacional, División Chocó), y primera sede Episcopal del mundo americano.  Hoy esta dividido en lo espiritual en dos vicariatos Apostólicos:  Vicariato del Atrato gobernado por los Misioneros C.M.F; Vicariato del San Juan, a cargo de los Misioneros M.X.Y.

 

 Es dentro de la geografía universal un punto estratégico por su valiosa y única esquina geológica del universo sobre los dos inmensos océanos.  Por su naturaleza excepcional fijaron en él sus sabias miradas Humbolt y Bolívar, al encaminar las vías Inter – oceánicas del istmo de Panamá, Truandó, Napipí, y San Pablo.  Todos estos canales son para Colombia como el canal de Suez con respecto a la región del Nilo.  Obras, realizadas como la primera, será como Colombia y para el mundo la fuente mercantil envidiable por todos los países del orbe.

 

Hoy espera el Chocó la realización de la obra cumbre de la gran CARRETERA PANAMERICANA y su realización será un hecho por indiscutible privilegio que la prodiga Naturaleza nos a dejado ante los proyectos y cálculos de la ingeniería encargado de tan delicado estudio.

 

Esta vía será una redención y fomentará su desarrollo industrial y turístico.  Por tanto lo dicho, a grandes rasgos, el Chocó merece de nuestro gobierno central no su mirada condolida, sino su mirada celosa y una constante preocupación pro su progreso, defensa y estabilidad; por ser una región fronteriza.

Cortesia: Licenciado Miguel Demetrio Moya

 

 

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase: